Escrituras en diálogo





VOS   YO   NOSOTRES


Leímos, reflexionamos y escribimos.
Nos sentimos solxs, a veces un poquito menos o más, nos extrañamos.
Leí, reflexioné y decidí juntarlxs para juntarnxs en un solo espacio (simulacro impotente de las resonancias del aula) lleno de voces que dicen, gritan, desean, se miran y nos ven.
Acá ustedes y un encuentro virtual de la diversidad que somos:




¿Qué es la identidad? ¿Qué hace a nuestra identidad? ¿Qué es lo que nos hace identificarnos con algo? Estas, son algunas de las preguntas que se me vienen a la cabeza cuando se habla sobre la identidad. Entonces me quedé pensando...

Si no fuéramos diversos, el mundo sería totalmente aburrido, todos hablaríamos el mismo idioma; todos profesaríamos la misma religión o ninguna; cultivaríamos las mismas semillas; el arte sería monótono y aburrido; la música perdería la capacidad de hacer vibrar nuestras emociones; la comida con los días dejaría de ser un manjar y sólo sería comida.

Cada cabeza es un mundo, cada uno es un mundo, y lo mejor que tiene el mundo es lo diverso que puede ser cada persona, o sea, el mundo contiene cantidades de mundos por dentro, haciendo referencia a las identidades diferentes de las personas y que eso es lo mejor que puede tener el mundo, la diversidad.

 Un mundo donde todos seamos iguales no tendría sentido, sería todo muy perfecto y no existirían formas para poder ser uno mismo.

Un mundo uniformizado sería aburridísimo, un mundo con una sola idea correcta, con una forma de ser, de pensar y de hablar, sería el infierno mismo, estaríamos condenados a ver y escuchar siempre lo mismo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte. Lamentablemente los colonizadores no creían esto, se sentían los correctos, los superiores, su forma de pensar era mejor y por eso, tenían el derecho de imponerla, ellos tenían que ser el único idioma, la única ideología. Casi que se creían dios, intentando “crear” a los demás a su imagen y semejanza y corrigiendo a los que ya estaban creados.

Tratamos, cuando somos adolescentes y aun de adultos supongo, de buscar nuestra identidad y cuando crecemos afinamos lo hilos con quien suponemos coincidimos en color pero en realidad no hay un hilo que sea del mismo color que otro y como el ADN son todos diferentes para cada uno ¿Cómo construir una identidad colectiva cuando somos todos en nuestra humanidad de diferentes colores? Es allí el punto en el que creo que la mayoría nos equivocamos, pensamos en aquellos hilos diferentes como un enredo que a fin de cuentas obrara un desastre pero el color no es lo único importante pues lo es aún más la bellísima tela que ellos forman, así los hilos correctos forman algo hermoso pero los incorrectos forman la tela que encandila y embelesa al mundo. 

 Hemos visto que diferentes aspectos conforman lo que nosotros somos (y queremos ser) y que esto mismo está ligado a lo que se nos ha impuesto desde una temprana edad: ya sea por la influencia cultural de nuestros progenitores o desde una sociedad en la que prevalece una determinada cultura en detrimento de otras (las silencia y oculta bajo su hegemonía). Entonces ¿somos completamente conscientes y libres de elegir quiénes somos?
Por otro lado vemos como la economía impone ciertos valores en relación con la producción que parecen estar en detrimento nuestro y del medio ambiente. Incluso su aporte se ve también presente en los medios de comunicación que influyen en gran parte en nuestra forma de pensar y ver el mundo. Vemos entonces, en ellos, la presencia del consumismo y la libertad de expresión (esta última permite la visibilización de las diferentes culturas y formas de pensar en un mundo que pareciera ir a favor de la uniformización tanto del pensamiento como de la cultura).
A partir de todo ello cabe preguntarse: ¿quién soy? ¿elijo libremente mi identidad cultural? ¿hasta qué punto llega esa libertad?


Es un sistema que ignora el bienestar humano (falta de valor), la naturaleza misma parece ser nuestro enemigo. Esto no es nada nuevo, pero ha estado funcionando durante mucho tiempo. Un resultado obvio de la globalización es que la globalización requiere la imposición de valores entre diferentes grupos de personas.

¿La identidad se forma a partir del lugar donde uno nace? No, no necesariamente. La identidad se forma a partir de experiencias y reflexiones en cierto punto de tu vida que te llevan a sentirte de tal forma. Después está la nacionalidad que sí es el lugar donde naciste, pero que es muy diferente a la identidad. El aprendizaje sobre la identidad colectiva que puedo extraer sería la importancia de está, tanto individual como grupal y cómo nosotros los Latinoamericanos, después de haber vivido tantas cosas relacionadas a nuestra identidad, como las dictaduras, las represiones, les desaparecidos, tenemos que cuidar y preservar nuestra identidad como las de los que ya no están.   

La sociedad moderna ha demostrado a las personas la necesidad y la capacidad de construirse de manera autónoma. Por lo tanto, la identidad colectiva parece estar determinada por la necesidad de conciencia y libertad. Entonces ¿Qué es la identidad colectiva?

Todos los países de Latinoamérica tenemos algo en común, aunque no lo sepamos, algo hay. Y estaría bueno encontrarlos, dejarlos en claro y ser algo más unido, para ayudarse entre todos, y no tener conflictos porque al fin y al cabo todos somos “hermanos latinoamericanos”, y se me vino una frase del Martín Fierro: “Los hermanos sean unidos porque ésa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera”. 

Desde mi punto de vista, la identidad colectiva es que todos somos miembros de una comunidad, nuestras familia, amigos y vecinos forman nuestro entorno humano, y todos nosotros tenemos conexiones culturales y emocionales que compartimos.
Por suerte está en nosotros cambiarlo e informarnos sobre lo que la historia oficial no nos cuenta.

Tenemos salvación, pero tenemos que ser más empáticos, ponernos un poco en el lugar de otros, expresarnos más, tenemos mucho en común con otras personas que quizá ni viven en nuestro mismo país o continente. Cambiemos nuestra manera de pensar, dejemos de ser tan cerrados y abrámonos a nuevas cosas.
  
¿Que somos entonces? Somos todo eso, lo que Guevara llama humanidad, lo que Galeano argumenta de la identidad, somos nuestro pasado, somos nuestro presente, somos lo que somos cuando intentamos cambiar. 








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