Biografía lectora de Claribel Flores
1)
El primer recuerdo relacionado con
los libros de la que soy consiente fue cuando tenía once años, me encontraba en
la cocina de mi casa sentada en una banqueta negra y azul, mis ojos se sentían
pesados, se cerraban cada cinco segundos y pasaban por las palabras, una y otra
vez, del último capítulo de “Mi pequeño amigo el vampiro”. Odiaba ese libro ,
sobre todo por el hecho de que me lo habían dado para leer en el colegio y para
ese entonces lo único que quería hacer era jugar. Recuerdo que en el examen me
puse a llorar, pues no había podido terminarlo y tenía miedo de reprobar. Ahora
recordando ese momento me pregunto ¿Qué hubiera pasado si de verdad hubiera
disfrutado el libro y leído con atención? Supongo que, de haber leído el libro
correcto antes, hubiera podido apreciar más aquello que odiaba.
2)
El primer libro del que tengo un
recuerdo sólido se llamaba “Peinados Raros” o “Peinados Extraños”; también lo
odie pues mi yo de 11 años lo considero tonto y absurdo. Creo que fue esa vez
en la que considere el hecho de que quizá no me gustasen los libros con
temática fantástica. Fue el primer libro al que de verdad presté atención y
dediqué buena parte de mi tiempo a entenderlo y si bien no poseía gran
dificultad me costó terminar de leerlo pues me perdía entre las páginas.
3)
No tenía un autor favorito, de niña
solo leía lo estrictamente necesario que me daban en la escuela. Por ende, la
diversidad de autores era muy grande. Quizá recuerde algunos autores, pero nada
puntual.
4)
Suelo leer en español e inglés.
5)
Ambas,
pero prefiero sacarlos de la biblioteca pues no me cuestan nada. En cambio, en
la librería gasto dinero. Pero hay libros que valen la pena comprar.
6)
No
me es difícil prestar libros, por el contrario, me parece una gran idea pues de
esa forma podre discutir con la persona que lo leyó acerca de los temas que
aborda.
7)
Reconozco
que, si bien me gusta más leer libros en papel, algunas veces por temas
económicos debo leer por medio del celular. Este recurso lo utilizo en su gran
mayoría para la escuela o actividades extracurrilares, a pesar de que cansa mi
vista un poco. Pero mis hábitos de lectura solo se ven afectados en cuanto el
momento del día en que leo, pues la disponibilidad de acceder al libro que
quiero es a cualquier hora.
8)
Mi
sitio preferido para leer es en los parques y en mi habitación. La tranquilidad
es importante para que pueda entender puntualmente lo que leo, eso sucede en mi
habitación. Y en los parques porque cuando leo me gusta levantar la cabeza y mirar
a mi alrededor a la gente e imaginar lo que podría suceder, creando mi propia
historia.
9)
No
creo que haya un sitio donde no pueda leer, sino donde mi concentración se
pierde. Por ejemplo, las horas libres en el colegio, supongo por todo el ruido.
10) La
librería a la que acudo generalmente es la de mi municipio, pero no suelo ir
mucho pues mis horarios son limitados. Sin embargo, me gustaría acudir más.
seguido.
11) En
los libros de papel suelo escribir en lapicera en post-it las frases que me
gustan o temas importantes del libro. Si hablamos de libros electrónicos uso
una aplicación que me permite subrayar, hacer anotaciones marginales y
comentarios de textos. Me gustaría aprender más sobre las anotaciones
marginales.
12) Alguna
vez empecé un libro de Agatha Christie que contenía siete casos diferentes de
Poirot, no pude terminarlo, pero me a veces me gustaría seguir leyéndolo.
13) Arthur
Conan Doyle.
14) Policial/
Misterio, tengo una fuerte fascinación sobre estos géneros desde que tengo 11
años. Creo que fue porque desde que leí las primeras páginas no podía parar, me
sumí completamente y terminé leyendo la trilogía. A partir de entonces busqué
más libros de esa temática, que me encantaron.
15) Mi
mayor hazaña como lectora fue descubrir cuál era el género que me gustaba, pues
cuando comencé a entender un poco más los libros, no sabía el mundo que se
escondía detrás de ellos. Cuando encontré ese libro, el libro que me atrapo,
entonces me conocí un poco más a mí misma.
16) Mi
mayor frustración como lectora fueron los libros románticos, cuando me adentre
a explorarlos resultó ser un total aburrimiento y una desilusión pues me
esperaba mucho más que eso, me habían hablado de cómo te hacían querer vivir
historias de amor igual a la de esos libros, como llorabas por las tragedias y
como anhelabas el descubrir ese alguien especial a partir de la lectura. Sin
embargo, cuando empecé a leerlos me aburrí tanto que casi los dejo llegando al
final, me era tan fácil el saber que iba a pasar y las palabras dulces me
empalagaron. Más tarde leí otro y al terminarlo concluí que ese tipo de libros
no eran para mí.
17) Sería
tan fácil contestar si supiera porque lo hago. La respuesta más lógica que he
encontrado hasta ahora es que yo leo porque los libros producen y hablan de
emociones que no estoy lista para compartir, pero me gusta verlas, escucharlas
y leerlas. Leo porque en un mundo de caos algo que toque tu corazón siempre es esencial.
Leo porque no hay otra cosa que me haga sentir tanto solo con palabras.
18) Son
varias las razones por las que dejo de leer; mi principal problema es la falta
de tiempo para hacerlo. A veces las ganas también influyen y termino queriendo
hacer otra cosa. En otras ocasiones el libro no me llama tanto la atención como
para continuar con el o como para leer mucho más de lo planeado. Esto sucedió en
una sola ocasión, el libro era demasiado triste para continuar.
19) La
lectura obligatoria no es algo que me moleste demasiado, a veces llego a
conocer libros increíbles gracias a que me obligaron a leerlos y otras veces me
abruman un poco aquellos que no son de mi interés, pero los tengo que leer.
20) El
sentido que le dan a la literatura en la escuela (Mayormente por lo que he
visto, estudiado, etcétera) es de leer y luego responder preguntas básicas acerca
del texto. Llegando así a hacer trabajos en los que se tiene que describir a
los personajes, narrar situaciones o citar frases del libro. También toman
evaluaciones acerca del argumento de lo leído y piden identificar principio,
conflicto y desenlace. Básicamente el sentido es entender lo superficial del
texto sin profundizar acerca del verdadero significado.
21) El
sentido que creo debería tener la Literatura es de analizar más allá de los
hechos narrados. Encontrar un sentido profundo de lo que las palabras
describen. Aprender a identificar el significado que el autor quería que entendiésemos.
Reconocer algo más que lo explícito y analizar lo implícito de los libros.
22) Las
horas ideales para leer en el día son: - En la noche (si al otro día no tengo
colegio). –Cuando estoy yendo a la escuela, ya que significa un descanso antes
de que mi cerebro deba procesar más cosas. –Cuando estoy volviendo a mi casa,
descanso de lo ya visto y me concentro en des estresarme un poco.
23) Ojeras,
a veces me quedo demasiado tiempo leyendo y me sobrepaso un poco.
La huella en el cuerpo más
significativa: ojos rojos por llorar, son pocos los libros que me han hecho llorar,
pero cuando se da no puedo evitar que cada lagrima salga cargada de dolor. Quizá
no siempre es por lo que sucede en la narración, sino por tristezas propias que
se acumulan pero que no libero hasta leer ese libro que me ayuda a sacar todo
lo que a veces se queda estancado.
24) De
principio a final, en el orden que se dé la misma narración. Nunca había pensado
en leer un libro desde el final o saltear páginas, esto último no lo hago
porque siento que pierdo parte de la historia.
25) No
hay un libro que haya marcado mi vida, pero el que más se acercó fue “El
Principito” pues me ayudó en un momento en el que necesitaba respuestas y esa narración
me dio en parte lo que buscaba. Me ayudó a formar muchos principios que ahora
constituyen parte de mi forma de ser. Me sacó un inmenso peso de encima y me
ayudó a entender a otras personas, a verlos con otros ojos. Lo más importante
que dejo en mi fue que siempre hay diferentes versiones de la realidad.



Llama la atención que le dieras forma de cuestionario a tu biografía; no era la idea, aunque tus respuestas son interesantes y generosas en contenido.
ResponderBorrarCon placer o sin él, la lectura siempre es un ejercicio de libertad que sólo es posible llevar a cabo si se sabe leer de todas las maneras posibles; hay muchas y en la escuela aparecen y se encuentran en la comunidad de lectores que somos mientras compartimos lecturas. De ahí que nuestro trabajo tenga tanto de intensidad, de atracción y rechazo porque leer se convierte en leerse.
Gracias por compartir y ayudarme a comprender un poquito más de este viaje en el aprendemos juntas.